{"id":141,"date":"1999-12-20T20:17:40","date_gmt":"1999-12-21T02:17:40","guid":{"rendered":"http:\/\/yokim.net\/wp\/a\/141\/"},"modified":"1999-12-20T20:17:40","modified_gmt":"1999-12-21T02:17:40","slug":"thanatopia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yokim.net\/es\/141","title":{"rendered":"Thanatopia"},"content":{"rendered":"<p>Entonces el cielo era estrellado, la noche adelantada. Solo un par de grillos interrump\u00edan de vez en cuando el silencio reinante. Un viento seco arrastraba lentamente las hojas en el suelo, \u00e9stas se revolv\u00edan formando remolinos y quej\u00e1ndose como peque\u00f1as cataratas del interior.<\/p>\n<p><!--more-->No pod\u00eda ver nada, estaba encerrado. Una pesad\u00edsima pared de metal cubr\u00eda todo mi cuerpo, no entraba un solo rayo de luz. Ni de d\u00eda. Intu\u00eda el tiempo por los d\u00e9biles murmullos superficiales, esas pisadas secretas, reprimidos llantos y los reclamos de unas ra\u00edces disgustadas ante la lluvia salada. As\u00ed hab\u00eda sido desde siempre. Quiz\u00e1s no, quiz\u00e1s esos borrosos recuerdos de mi ancianidad, del yo con el pelo resplandeciente y cansado de la vida era mi g\u00e9nesis. Quiz\u00e1s. Tampoco pod\u00eda aceptar que esas \u00e9pocas, tan lejanas del yo, pudiesen haber sido alguna vez parte de mi historia. No, nunca me imagin\u00e9 que andar\u00edan otros como t\u00fa rondando por ah\u00ed.<\/p>\n<p>S\u00ed, ahora lo recuerdo. Recuerdo los rostros resignados y los llantos de mis hijos. Entonces me hab\u00edan llevado a la catedral, hab\u00edan cantado esos himnos incomprensibles, hab\u00edan puesto flores sobre mi ata\u00fad y me hab\u00edan trasladado a mi hogar. Me hab\u00edan tirado mucha tierra encima, los p\u00f3stumos regalos para el diario vivir subterr\u00e1neo, y desde entonces las lombrices y ra\u00edces mudas fueron mis amigos en mi desolaci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00ed, puedo evocarlos, puedo recuerdar \u00e9pocas a\u00fan m\u00e1s anteriores. Oh, los tiempos aquellos. Dame otra copa, tengo sed.<\/p>\n<p>Desde entonces mi vida -es decir, mi muerte- comenz\u00f3. R\u00e1pidamente me fui acostumbrando a permanecer eternamente quieto, no abrir los ojos &#8211; pues nada ve\u00eda, imaginar el mundo sin luz, sin formas fijas. Todo se discurr\u00eda, era impreciso y las lombrices escurridizas confirmaron mi suposici\u00f3n. Nunca las pude encontrar en el mismo sitio. Una vez a mis cabezas, pude tomar un gusano desgraciado que se divert\u00eda tirando de mi cabellera. Lo amonest\u00e9 duramente y le hice prometer que no lo volver\u00eda a hacer, pero noches despu\u00e9s, en un momento de letargo, se me revel\u00f3 arranc\u00e1ndome uno de mis doscientos mil ciento noventaitres pelos de mi cuero cabelludo. Me air\u00e9 en suma contra la lombriz maldita, y me prepar\u00e9 para otro ataque del animal &#8211; dejando mis dedos listos a atraparla seg\u00fan apareciera. Hab\u00eda pensado que vendr\u00eda por el t\u00fanel que daba a mi oreja izquierda, pues por all\u00ed hab\u00eda logrado palparla la \u00faltima vez. \u00bfC\u00f3mo me indign\u00f3 descubrir que, despu\u00e9s de perder otro pelo, la lombriz se hab\u00eda colado por uno cerca de mi cuello! \u00bfTe imaginas? Me promet\u00ed atraparla y lo logr\u00e9 al cabo de otras noches. Estaba totalmente rendido, no hab\u00eda dormido durante noches enteras. Me dej\u00e9 llevar por el sopor y la compasi\u00f3n que ped\u00eda el gusanito, pero creo que vali\u00f3 la pena porque no volvi\u00f3 a molestarme. A\u00fan me arrepiento un poco de haberla dejado ir, pero as\u00ed fue como aprend\u00ed a no confiar de la experiencia. \u00bfEn qu\u00e9 \u00edbamos? Ah, en cuando te encontr\u00e9.<\/p>\n<p>Entonces el cielo era bromista, la noche intranquila. Escuch\u00e9 pisadas en direcci\u00f3n a las tumbas vecinas. Me extra\u00f1aba un tanto eso, porque los vivos sol\u00edan venir de d\u00eda, a dejar flores, murmurar palabras suaves a sus queridos \u00edntimos, a llorar un poco y regresar a sus casas con la conciencia tranquila. Era medianoche. \u00bfTe acuerdas? No me era f\u00e1cil creerlo, pero all\u00ed estaba, y dominando por sobre los grillos y vientos, se acercaba a m\u00ed.<\/p>\n<p>Yo me inquietaba, siempre ten\u00eda curiosidad sobre qui\u00e9nes ser\u00edan los que les tocaba cuidarme, qu\u00e9 voz tendr\u00edan, qu\u00e9 dir\u00edan, qu\u00e9 dejar\u00edan sobre la tapa negra y gruesa. Era mi primera vez.<\/p>\n<p>Las pisadas se hab\u00edan detenido frente a m\u00ed. Lo recuerdo muy bien, nadie lo hab\u00eda hecho antes. Por eso me hab\u00eda alertado y esperaba ansioso tu iniciativa. Entonces el silencio era completo. El portal comenzaba a abrirse, cruj\u00eda y se abr\u00eda. A medida que el delgado haz de luz aumentaba y me acostumbraba a la no-oscuridad, mi alrededor se llenaba de sonidos m\u00e1s fuertes, y debil\u00edsimas m\u00fasicas que nunca hab\u00eda escuchado. Claxons a lo lejos, es espeluznante aletear de un b\u00faho por all\u00ed, una hormiga tropez\u00e1ndose con su segundo pie. Era maravilloso.<\/p>\n<p>Cuando qued\u00e9 al descubierto, te v\u00ed. Estabas iluminado por los rayos de la luna, de pie a la entrada de mi hogar, los brazos cruzados y una sonrisa demoniaca.<\/p>\n<p>Ah -me dije entonces &#8211; as\u00ed eran los vivos.<\/p>\n<p>Pero el asombro me dur\u00f3 corto tiempo. Un p\u00e1nico agudo comenz\u00f3 a apoderarse de m\u00ed, r\u00e1pidamente, y corr\u00ed, corr\u00ed. Sent\u00ed unos vientos inimaginables contra mi rostro, mis piernas a medida me arrancaba. No s\u00e9 c\u00f3mo pude acordarme tan bien de algo que no hac\u00eda durante meses, quiz\u00e1s fue por eso que ca\u00ed, y perd\u00ed el conocimiento, y \u00a1termin\u00e9 aqu\u00ed sentado aqu\u00ed, compadre, compartiendo las vivencias de nuestras muertes!<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"\/img\/yokim.gif\" alt=\"\" \/><br \/>\n20.12.99 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entonces el cielo era estrellado, la noche adelantada. 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