{"id":150,"date":"1999-08-30T20:08:59","date_gmt":"1999-08-31T01:08:59","guid":{"rendered":"http:\/\/yokim.net\/wp\/a\/150\/"},"modified":"1999-08-30T20:08:59","modified_gmt":"1999-08-31T01:08:59","slug":"sol-y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yokim.net\/es\/150","title":{"rendered":"Sol y"},"content":{"rendered":"<p>De nuevo est\u00e1 all\u00ed. Algunas noches no la he visto, pero es indudable que debe estar all\u00ed, s\u00f3lo que oculta tras alg\u00fan objeto oscuro como el cielo nocturno, algo as\u00ed como cuando pongo mis manos entre m\u00ed y el sol y entonces no la puedo ver.<\/p>\n<p>Innumerables veces he pensado si aquella masa uniformemente blanca y brillante no ser\u00e1 solo uno m\u00e1s de los tantos faroles puestos en las veredas, s\u00f3lo que no puedo apreciar el palo de cemento que lo sostiene por su gran tama\u00f1o, as\u00ed como no puedo palpar la curvatura de la tierra. Recuerdo que un vecino m\u00edo le interesaba s\u00f3lo temas as\u00ed. Ahora no vive ac\u00e1, un d\u00eda llegaron unos cinco bomberos, los del 451, y un oficial me dijo que se estaba mudando de la casa. Parece cierto. Algunos d\u00edas despu\u00e9s de que se lo llevaran, lleg\u00f3 un nuevo vecino. Eso pasa cuando alguien se muda. Se va el antiguo y llega uno nuevo.<\/p>\n<p><!--more-->El estruendo de un veh\u00edculo gris doblando justo al frente m\u00edo me regresa a la superficie. El intruso dobla otra esquina y ruidosamente se pierde entre el bosque de veh\u00edculos a cuatro ruedas. El silencio contin\u00faa.<\/p>\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9, pero creo tantear en mis memorias unas vagas voces, voces graves y fuertes que hablaban de esa luz en el cielo. Recuerdo tambi\u00e9n los rostros, la maestra de geograf\u00eda dictando palabras sin gran importancia, palabras que hablaban de planetas y sat\u00e9lites\u00a1\u00a6 puedo evocar con alg\u00fan esfuerzo, esos ojos opacos y miradas severas, y las clases que se repet\u00edan d\u00eda a d\u00eda\u2026 hasta que un d\u00eda eso termin\u00f3, al menos creo que termin\u00f3, porque ese pasado m\u00edo no se une en ning\u00fan punto a mi pasado actual, al yo saliendo a trabajar los d\u00edas de la semana, invariablemente, muy parecido al otro pasado. Lo \u00fanico diferente que sea de alguna importancia, ser\u00eda que ahora nadie me dice lo que es esa cosa blanca, redonda all\u00e1 arriba.<\/p>\n<p>Extra\u00f1amente, algunas horas del d\u00eda se vuelven m\u00e1s oscuras; algunos objetos pierden su color y se vuelven negras, aparecen luces de rojo y verde en los almacenes, y los faroles, antes opacos pedazos de vidrio blanco, se vuelven luminosas, muy luminosas, y al pasar por debajo de ellas veo mi sombra &#8211; as\u00ed me dijeron que se llamaba &#8211; m\u00e1s n\u00edtida que cuando no estoy bajo ellos.<\/p>\n<p>Todo esto ocurre junto a la salida de ese resplandor grande. Quiz\u00e1s los administradores del local, zona TCM-3,7C consideran esa luz lo suficiente como para apagar el sol (el otro resplandor, potent\u00edsimo, que se ve cuando no est\u00e1 todo oscuro) y reponer lo que falta con esas luces rojas y verdes y los faroles; no lo creo ? estas horas son tan diferentes, no hay personas en los caminos, me gusta caminar m\u00e1s a esta hora.<\/p>\n<p>Date line (27\/08-30\/08)<\/p>\n<p>Un perro revienta a llorar. Dicen que eso se llama aullar, pero.. no s\u00e9. Llora, digo yo. Es como un tridente cortando las frescas brisas de la ma\u00f1ana. O una buena lata de whisky en una tarde de invierno. Da gusto o\u00edrlo.<\/p>\n<p>Arriba est\u00e1 esa cosa brillante, cuyo nombre recuerdo ahora. Cortando y abriendo, a fuerza de pesados machetazos, est\u00e1 conmigo, haciendo resonar su cadencia suave y melodiosa dentro de mis o\u00eddos.<\/p>\n<p>Quema. Caigo de rodillas y gruesas l\u00e1grimas gotean, manchan el cemento gris. La alarma m\u00e1s pr\u00f3xima se enciende y al poco tiempo los de la 451 me rodean. Mientras dos me sujetan por los brazos, uno me venda los ojos y otr me tapa la boca. Muerdo con furia, tratando de liberarme pero siento una repentina picaz\u00f3n en el hombro izquierdo.<\/p>\n<p>La verdad se derrite, se diluye entre los gritos y el chillido del cami\u00f3n de bomberos, de los pu\u00f1etazos en la espalda, el fr\u00edo, los pasos presurosos de botas chocandos entre ellas, la noche avanzada\u2026<\/p>\n<p>De todos modos, la luna est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p>30.08.99<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De nuevo est\u00e1 all\u00ed. Algunas noches no la he visto, pero es indudable que debe estar all\u00ed, s\u00f3lo que oculta tras alg\u00fan objeto oscuro como el cielo nocturno, algo as\u00ed como cuando pongo mis manos entre m\u00ed y el sol y entonces no la puedo ver. 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