{"id":198,"date":"1997-12-15T01:10:56","date_gmt":"1997-12-15T07:10:56","guid":{"rendered":"http:\/\/yokim.net\/wp\/a\/198\/"},"modified":"1997-12-15T01:10:56","modified_gmt":"1997-12-15T07:10:56","slug":"sallirium-cefibisio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yokim.net\/es\/198","title":{"rendered":"Sallirium Cefibisio"},"content":{"rendered":"<p>No cab\u00eda duda alguna. La casa estaba desierta. Llevaba ya media d\u00e9cada investigando el caso, y ninguna se\u00f1al de pista parec\u00eda asomarse a su encuentro. Echado sobre un sof\u00e1 y fumando su pipa favorita, tal como lo hac\u00eda su padre en momentos similares, Andrew Holmes intentaba hallar la combinaci\u00f3n de probabilidades que permitiesen la presencia de todos los hechos hallados.<\/p>\n<p><!--more-->Bien -dijo mientras observaba la abrasadora llama de la chimenea- terminemos esto.-. Mientras su mente se esforzaba por buscar alg\u00fan punto oscuro en el que quiz\u00e1s no se hubiera fijado en momentos atr\u00e1s, alg\u00fan as que la naturaleza guardara bajo la manga, \u00e9l recordaba los extra\u00f1os sucesos, a\u00fan a su criterio, que hab\u00edan sorprendido su habitual vida de investigaciones, hace unos seis a\u00f1os\u2026<br \/>\n-Hola, habla con \u00e9l. Bueno. Llegar\u00e9 en media hora.- Andrew descolg\u00f3 el tel\u00e9fono con habitual naturalidad, y si bien le hab\u00eda temblado un poco la mano era porque no se le hab\u00eda quitado a\u00fan la costumbre de entusiasmarse ante la ruptura de lo cotidiano.<\/p>\n<p>Era la segunda llamada en esa semana de este tipo -era regular, claro, recibir al menos siete al mes por promedio, ya que en esos d\u00edas \u00e9l se hallaba en la cima de su fama y las consultas llov\u00edan-; era casi una rutina, con la \u00fanica diferencia de ser una irregular y siempre era un agrado recibir una en tediosas tardes lluviosas de invierno. -No hay lluvia- pens\u00f3 , mientras buscaba su sombrero- pero estoy harto de hablarle a Tim todo el tiempo sin obtener respuesta, as\u00ed que \u00e9ste ser\u00eda un buen momento para usar efectivamente los recursos eventos.-. Asegur\u00f3 su puerta, y se precipit\u00f3 a un taxi -que por casualidad iba pasando justo por all\u00ed- sin siquiera acordarse de que el plato de comida del gato estaba vac\u00edo. Los ratones de su casa deber\u00edan prepararse ante una en\u00e9rgica reacci\u00f3n de su m\u00e1s peligroso enemigo, el cual para colmo estaba en las condiciones ideales de una alocada cacer\u00eda.<\/p>\n<p>Una vez que Andrew hubo llegado al lugar de los hechos, los acontecimientos se sucedieron con velocidad incre\u00edble; sin siquiera haber sido explicado sobre el caso, \u00e9l descubri\u00f3 tan pronto como lleg\u00f3 (algo de tiempo us\u00f3, de todas maneras; pero a lo sumo eran cinco minutos) la sala secreta donde estaba escondido el ladr\u00f3n. \u00e9ste fue apresado, y cuando Andrew, decepcionado, ya se iba, fue informado del aspecto curioso del caso: el bandolero no lo era todo. Hab\u00eda un truco incre\u00edble que utilizaba \u00e9ste para robar, y era que hac\u00eda dormir a la gente de la casa -a\u00fan cuando ellos no lo desearan- durante la noche. Interrogado el culpable, demostr\u00f3 supuesta ignorancia del asunto -obvio, ya lo imaginaba, ninguna persona con una m\u00ednima capacidad de raciocinio soltar a informaci\u00f3n tan vital para su trabajo-, a lo que no hubo forma de sac\u00e1rselo. Andrew decidi\u00f3 comprobar el misterio por s\u00ed mismo; tom\u00f3 una buena cantidad de tazas de caf\u00e9, se tom\u00f3 una ducha fr\u00eda, esper\u00f3 la llegada de la noche, y\u2026 vio por s\u00ed mismo la eficacia del truco: no resisti\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de la medianoche. &#8211; Ve? \u00c9sta casa est\u00e1 maldita!- dec\u00edan los lugare\u00f1os, convencidos de que aqu\u00e9llo no pod\u00eda ser un truco de un simple asaltante.<\/p>\n<p>Andrew luch\u00f3 con frenes\u00ed contra un misterio que no se aclaraba: utiliz\u00f3 todos los medios que hab\u00eda empleado hasta entonces, cre\u00f3 otros tantos como lo permitiera su imaginaci\u00f3n, dej\u00f3 la casa apestada de insecticidas, antisomn\u00edferos, etc., pero lo \u00fanico que hall fue una firme repetici\u00f3n diaria del fen\u00f3meno y un a\u00fan mas firme convencimiento de los vecinos de que la ocurrencia era capricho del diablo. Para Andrew, todo era mucho m\u00e1s claro: la causa del misterio se escapaba del peque\u00f1o marco de asuntos criminales y se ampliaba a todo lo que pudiera abarcar la naturaleza, sin importar si era conocida al hombre o no. Pod\u00eda intentar encontrarlo, pero las posibilidades eran tantas, que estaban m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites. Sent\u00edase abismado, como un labrador que deb\u00eda cultivar toda la vasta tundra de Groelandia &#8211; consider\u00e1ndose, para facilitar la comprensi\u00f3n, todo el acervo existente (los acontecimientos ocurribles) como semillas que debieran sembrarse, y luego regarse, (es decir, tomarse en cuenta, analizarse, pesar su influencia sobre los dem\u00e1s acontecimientos, etc.) una cada 5cms cuadrados (en el m\u00e1ximo de estrechez posible)-, labor obviamente imposible de realizar; pero ya no pod\u00eda abandonar el caso; su orgullo como investigador racionalista se rebelaba ante su sola formulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estaba, en medio de la soledad, falto de toda energ\u00eda juvenil, fracasado, sentado en un sof\u00e1 y meditando por \u00faltima vez la soluci\u00f3n del problema. Hab\u00edan pasado tantos a\u00f1os\u2026 y no hab\u00eda resuelto el caso! Deb\u00eda aceptarlo: este misterio le hab\u00eda ganado. Si al menos fuese \u00e9l un incipiente novato del \u00e1rea, entonces la situaci\u00f3n no le ser\u00eda tan penosa; pero a vista de que \u00e9l era el primer detective de Europa esto tomaba ya gravedad. Ya no tendr\u00eda oportunidad para investigar m\u00e1s posibilidades\u2026 \u00faltimamente hab\u00eda tenido s\u00edntomas de paro card\u00edaco parcial, y present\u00eda que tendr\u00eda uno dentro de poco.<\/p>\n<p>Con el coraz\u00f3n inundado por olas de desesperaci\u00f3n, Andrew mir\u00f3 hacia todos lados, tratando de ver algo m\u00e1s que simples muebles de una casa vieja. De pronto, un haz de esperanza pas\u00f3 por su mente: vi\u00f3 algo. Encima del poyo que se encontraba a la entrada de la sala de estar, hab\u00eda una rara verdosidad opalina, en la cual no se hab\u00eda fijado antes. Quiz\u00e1s \u00e9sa sea la clave\u2026 s\u00ed, tiene que ser \u00e9sta. \u00bfQu\u00e9 misterioso secreto promet\u00eda aquel descubrimiento revelar? Tembl\u00e1ndole las piernas de emoci\u00f3n, Andrew extendi\u00f3 su mano derecha hacia el objeto que tanto j\u00fabilo causaba s\u00f3lo verlo.<br \/>\nDe pronto, crey\u00f3 sentirse en una sima; un dolor desgarrador comenz\u00f3 en su brazo izquierdo, y luego alcanz\u00f3 su hombro. Nooooo!- gritaba el pobre hombre, quien no estaba f\u00edsico-mentalmente lo suficientemente basto para recibirlo exactamente en ese momento. Sin fuerzas e incapaz de soportar la aumentante presi\u00f3n sobre el pecho, Andrew cay\u00f3 al suelo. &#8211; \u00a1Ay! Qu\u00e9 mala suerte- pens\u00f3 mientras sonre\u00eda amargamente y tomaba una pluma -\u00e9so te pasa por entusiasmarte demasiado-. Utilizando sus restantes energ\u00edas, el anciano escribi\u00f3 unas cuantas letras en el piso; sintiendo que hab\u00edan terminado sus d\u00edas en la tierra, dio el \u00faltimo suspiro. Hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>El cad\u00e1ver fue hallado dos d\u00edas despu\u00e9s de su muerte, esto en buena parte debido a que los vecinos, de buena voluntad, lo visitaban de vez en cuando; fue enterrado al d\u00eda siguiente. Todos los amigos que hab\u00edan conocido a Andrew abrazaban efusibamente a Holmes, padre -ya entrado en sus a\u00f1os de creaciones de continuos r\u00e9cords mundiales en materia de larga vida-, tratando de disminuirle, siquiera un poco, su angustia. Por supuesto nadie se cuestionaba la causa del deceso, pues conoc\u00edan el car\u00e1cter violento de Andrew, y la revisi\u00f3n m\u00e9dica, que di\u00f3 por causa directa un ataque card\u00edaco, vino a confirmar dicha suposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En medio de la pesadumbre que reinaba en la vecindad, nadie se fij\u00f3 en el hecho de que hubiera una pluma en el lugar donde se encontr\u00f3 el cuerpo, ni menos en la palabra d\u00e9bilmente garabateada en el suelo. Un pollo que pasaba por all\u00ed, masticando acerbas bayas, not\u00f3 su presencia; pero los animales son, en la mayor\u00eda de los casos, insipientes por naturaleza; no poseen, por lo tanto, la noci\u00f3n y manejo de la escritura, por lo que se fue de all\u00ed sin darle mayor importancia. Uno de los m\u00e1s agudos observadores de entre los observadores se percat\u00f3 de la demora efectuada por el pollo cerca del lugar del hallazgo; pero \u00e9ste era un fiel admirador de Andrew y decidi\u00f3 no llamar la atenci\u00f3n por una causa, aparentemente, tan irrisoria. Se ocup\u00f3, en cambio, de echar al pollo del lugar y regresarlo detr\u00e1s de las vallas, con lo que eliminaba, sin quererlo, al \u00fanico testigo del \u00faltimo mensaje del difunto. Se le\u00eda en el escrito, por cierto, -con alguna dificultad- \u201csalliriu\u00bb.<\/p>\n<p>(\u2026.)<\/p>\n<p>Largos a\u00f1os depu\u00e9s, un ex-jugador de zumo, llamado Heyknan C\u00e9fibis, descubri\u00f3 en esta casa una especie de hongo nunca antes vista, con capacidades somn\u00edferas nocturnas y muy resistente a productos qu\u00edmicos, y tambi\u00e9n que algunos tipos de personas con cierta estructura gen\u00e9tica eran inmunes a \u00e9ste; en honor a su descubridor y tomando en cuenta el grupo al cual pertenece, se le nombrar\u00eda esta nueva especie Sallirium Cefibisio.<\/p>\n<p>15-12-97 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No cab\u00eda duda alguna. La casa estaba desierta. Llevaba ya media d\u00e9cada investigando el caso, y ninguna se\u00f1al de pista parec\u00eda asomarse a su encuentro. 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