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Impromptu

Los primeros canturreos de los pájaros se oían en medio de una difusa neblina matinal. El día tan solo estaba comenzando.

Las brisa era helada, y soplaba en dirección a unos cerros al este de la casa, cubriendo el suelo verde de pequeñas gotas de rocío. A medida que el sol escalaba flojamente por el cielo semigris, los seres del prado despertaban uno a uno; el lugar se iba llenando de tristes rumores de hojas chocando entre sí, cantos quedos, y ruidos de pisadas en dirección al río.

-Ea! Segundo, trae luego el balde, que tus hermanos están esperando.
La culpable de esta pausa en el silencio era una anciana de edad inestimable, cubierta por una capa supuestamente blanca y una falda negra que alcanzaba a asomarse debajo de ella. Rancias flores secas, pálidas, lucían un opaco resplandor alrededor de su sombrero a la boliviana. Su espalda comenzaba a reflejar los efectos de los años, que se materializaba en una pequeña joroba con miras de aumentar a medida que pasara el tiempo. Sostenía en sus manos un largo palo de madera, la cual le servía de su tercer pie y como ocasional instrumento de castigo para los hijos aún no acostumbrados a su régimen de déspota ilustrada.

antecedentes de la ecuación de segundo grado

Trabajo de investigación

Asignatura: matemáticas
Tema: antecedentes de la ecuación de segundo grado
Curso: 3ºM C
Profesor: René Fonseca
Alumno: Yongho Kim
Fecha de entrega: 26.11.99

De los libros investigados, no se ha hallado información al respecto.

Bibliografía

Álgebra – Teodoro Jarfe
Introducción al álgebra – Dubist Schlecht
De la inspiración verdadera – David Céfibis
Análisis sociológico de la revolución francesa – Iam bored
Introducción al cálculo – Jonathan Klerk
Historia de la matemática contemporánea – Alberto Fujimori
Curso de matemática elemental – Alberto Zapato
Aritmética – Baldor
Paleontología antigua – Russ Walter
Historia de Chile – Alonso de Ercilla
Matemáticas 4 – Santillana
Filosofía y ciencias – Bertrand Russel
Probabilidades: Matemáticas al achunte – Edgar Allan Poe
Meditaciones acerca de los deseos innatos – Sigmund Freud
Matemáticas 3 – Santillana
Cópulas – Jorge Manriquez
Álgebra y aritmética – Emilio Izquierdo
Ecuaciones y sistemas de ecuaciones – Icarito vol.34
El rey de Katorem – Isabel Allende
Matemáticas y yo – Papelucho
Matemáticas 6 – Santillana
Crónicas de mis clases de álgebra – Dr. Moneypenny
Historias de las mil y una noches – Suky Snobbs
Los contrarios – David Céfibis
A.S.O.M.B.R.O.S.O.L.O.T.E.D.E.A.Z.U.L. – Edgar Allan Poe
Crónicas de una clase de geometría anunciada – Gabriel García Márquez
Matemáticas, yo te amo – Psyche Zenobia
La farmacia – David Céfibis
La levitación como un fenómeno algebraico – Michael Klinnsmann
Matemáticas Story – Tabitha Turnip
Crónicas algebraicas – Gonada Massclinn
Álgebra elemental – William Clark
Sallirium Cefibisio – David Céfibis
Ginecología avanzada – William Ganong
Álgebra según Alberto – Alba Albatross
Incienso y mirra – David Céfibis
Fisiología Médica – Wonfgang Gonadotropa
Matemáticas 2 – Santillana
Mozart y las posibilidades algebraicas de su música – Krieggiesche Männer
Las mil mentiras de las matemáticas – Augusto Céfibis
Salvador Dalí: un matemático innato del tiempo – Otto von Gerufen
Matemáticas 1 – Santillana
Crepusculario – Pablo Neruda
Álgebra, el gran dolor de cabezas del siglo XX- Lord Brougham
Arte/Rama XX – Rolf Carlé
Don Quijote de la Mancha – Miguel de Cervantes
Álgebra y su inutilidad en la vida cotidiana – Miguel de Unamuno
Álgebra y el cálculo infinitesimal – Mast Bramante
Matemáticas 1 medio – Santillana
Eva está en su gato – Urbación Di Guido
Matemática elemental – César Trejo
La nueva matemáticas – Irvining Adler
Martín Rivas – Blest Gana
Buena Onda – Alberto Mijalovich
El sistema socialista y las matemáticas – Ivanovich Stalin
Epitafio para una sociedad matemática – Friedrich Nietsche

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La Guerra de Arauco

La Guerra de Arauco

asignatura: historia y geografía
profesor: Juan Salinas
curso: 3¨£M C
fecha de entrega: 09/11/99
alumno: Yongho Kim

Introducción

La guerra de Arauco significó un factor de importancia capital en la historia colonial de Chile. Surgieron a raíz de él, numerosos planes políticos y militares, algunos de uso efectivo y otros fracasados. El progreso económico y la pobreza general de Chile, elementos obviamente contrapuestos, nacieron como resultado de esta pugna de los dos poderes; uno por defender su tierra, y el otro por asegurar la estabilidad de sus nuevos habitantes. ¿Qué inhumanos móviles motivaron la cruenta matanza? ¿Qué clase de diversas variables políticas, religiosas, militares y étnicas imposibilitaron el uno y otro bando de obtener la ansiada victoria final? Pero vayamos por partes, que nuestro trabajo consiste en explicar este fenómeno de manera inteligible y en orden.

Causas

Las principales causales del enfrentamiento armado resultaron ser las mejores armas del inicial motivo del expansionismo español. Los conquistadores forzaban a los indios a transformarse al cristianismo y les obligaban a pagar tributo al rey, con la consecuente enemistad entre los indígenas. La inicial brutalidad del trabajo evangelizador endureció la postura de los indígenas para con posteriores intentos de conversión, guiados por intenciones mucho mejores y accionados por métodos suaves y persuasivos.

Uno de los mayores móviles a lo largo de toda la guerra para los comerciantes fue el tráfico de esclavos. El sistema de la encomienda era en su parte teórica respaldada por la situación especial que fue la guerra, además del hecho de que la guerra en sí reportaba prisioneros.

Desarrollo del conflicto

Fase inicial, la guerra activa (1553-1612)

Tras la muerte de Valdivia, el plan español siguió, en general, las mismas líneas trazadas por el fundador de la colonia. Se persiguió duramente a los indígenas, quemando sus casa y campos, robando lo útil, como provisiones y armas. Se instalaron, además, fuertes y ciudades en lo profundo del territorio mapuche, pensando así dispersar y debilitar la influencia mapuche a lo largo de la zona. Las campañas del General Pedro de Villagra y García Hurtado se destacan de esta inicial estrategia expansionista española.

Por otro lado, justificaciones y acusaciones a nivel teórico abundaban entre los letrados y religiosos del Perú y la misma España. Sus posturas, ya sean jurídicas, religiosas, o una combinación de ambas, se publicaban bajo la clasificación de pareceres, que consistían en informes que, basándose en hechos ocurridos en el campo de batalla y bases morales-religiosas católicas españolas, para emitir conclusiones en pro o contra del entonces actual sistema. La diversidad de opiniones en relación a las tres problemas existentes (legitimidad de la guerra, de la encomienda, y de la esclavización de los prisioneros de guerra) creó una confusión tal, que después de muchos fluctuaciones de una postura a otra, los militares terminaron por regirse por los factores puramente estratégicos y de peso político militar.

Mientras tanto, las represiones continuaban con altibajos en ambos lados, pero con una tendencia general en que desde Villagra hasta Bravo de Saravia (1568) consistió en el fuerte contraataque español saliendo de la contracción debido a la aplastante inferioridad numérica del comienzo; luego habría una época de hegemonía española entre los años 1575 y 1590.

Nos detendremos brevemente para analizar las causas del término de ésta época, cuya importancia radica en que fue un patrón común al resto de los decaimientos del predominio español. Los principales serían:

  • el acostumbramiento de los indígenas a las nuevas armas españolas (caballo, cañones, escopetas) e incluso la creación de adecuados contraestrategias a estas armas.
  • la aparición periódica de líderes indígenas provistos de carisma y genio militar, como fueron Lautaro, Caupolicán, o Alejo (éste durante la tercera fase)
  • la gradual adaptación de los refuerzos españoles hacia la actividad colonizadora, perdiéndose así el potencial bélico basado en el número.

De este modo ambos lados continuarían en su pugnas, uno por defender su terriotorio, y el otro por obtener control y beneficio económico sobre la tierra. Las manifestaciones bélicas no terminarían hasta el inicio de una nueva política española.

Fase defensiva, la guerra pasiva (-1625)

La nueva estrategia, reclamada desde hacía tiempo por pacificadores, principalmente por religiosos conscientes de los daños inhumanos causados por los guerreros y los móviles de los mercaderes codiciosos, fue dada forma concreta finalmente por el jesuita Luis de Valdivia.

Él había trabajado en Chile en actividades misioneras durante diez años, luego volvió a Perú y comenzó a promover una campaña pacifista con respecto a la guerra de Arauco. Anteriormente ya había probado un intento fallido de política pacificadora (1605-16010), lo cual no había aminorado su fervor pacifista. Su postura fue ampliamente aceptada entre intelectuales y religiosos locales, y el nombramiento de Alonso de Ribera, en igualdad de postura con Luis, aceleró la pauta neutralizadora.

La propuesta de Luis de Valdivia resultó ser inesperadamente eficiente. Probablemente agotados de duras campañas defensivas y agresivas, los líderes mapuches recibieron con benevolencia a los mensajeros e ideas de Luis de Valdivia, quien también vió con satisfacción cómo muchos indígenas eran predicados y bautizados.

Lamentablemente, tal estado de las cosas no duró mucho tiempo. Un pequeño suceso, a manos de un español que robó tres esposas de un cacique, despertó la ira de toda la comunidad mapuche. El malentendido fue rápidamente excusado, pero Luis de Valdivia pasó difíciles momentos reafirmando su postura frente a la opinión bélica, reavivada por los acontecimientos ocurridos. Años más tarde, al subir al trono el nuevo rey, Felipe IV, la política tomó un nuevo giro y la guerra se desató otra vez.

Fase activa, período intermedio entre las dos paces. (-1639)

Este período fue simplemente una época más de interrupción de la paz, diferenciado por ser más larga que las otras, y por otro decreto de gran significado simbólico: la restauración de la esclavidad.

En las campañas no se observaron mayores elementos novedosos, se mantuvieron durante todo el proceso los típicos avances y retrocesos por parte de ambos contendientes.

Fase diplomática, los parlamentos (-1655)

El nuevo gobernador de Chile, Marqués de Baides (1639), inició una nueva política de pacificación basada en las reglas araucanas, llamadas parlamentos. Éstas consistían en una reunión de tipo social entre la clase gobernante de ambos lados, en algún lugar neutral (aunque de todos modos todo el ambiente quedaba más bajo la influencia mapuche que española). Los acuerdos de paz, fácilmente obtenidos por la generosa cesión de los españoles, eran celebrados con abundante bebida y largas fiestas.

Este nuevo giro de la guerra indica ya que los españoles reconocían irracional continuar una guerra que no les aportaban mayores beneficios, como pronto se darían cuenta también los mapuches. Los intercambios comerciales con los indígenas, mientras tanto, aumentaba.

Fase de mantención, la guerra permanente (-1750)

Nuevamente, motivados por torpezas de parte de españoles colonos, los mapuches se rebelaron en masas. Aunque la tenacidad de los guerreros indígenas ya no tenía la fiereza de antes, el sur, ya habituado a la paz, se vio seriamente amenzada.

Una vez controlado todo el movimiento, se sucedieron períodos alternados de paz y guerra. Pero la gravedad de la situación fue escasa, y la frecuencia con que los mapuches se levantaban en masa fue decayendo con el pasar del tiempo. El enfrentamiento se hizo nivelado y ligero; a esto podemos atribuir las siguientes posibles causas:

  • la postura española, que estabilizó técnica y financieramente el ejército permanente, creando así una balanceada línea de defensa, que los mapuches, una vez comprendido el alcance de sus fuerzas, no se atrevieron a irrumpir.
  • el decaimiento de la moral del pueblo mapuche, que comenzaba a hundirse en el vicio del alcoholismo, resultado de la intensa actividad comercial española-mapuche.
  • la gradual pérdida de su identidad como pueblo, al iniciarse el predominio de la población mestiza.
  • la abolición de la esclavitud, decretada nuevamente en 1674, que eliminaba los intereses comerciales involucrados en el encuentro.

A juzgar por las actividades militares de los mapuches durante el resto de la colonia, es posible afirmar que la región prácticamente quedó pacificada, aunque no se haya firmado una paz oficial. Dicha paz llegó a firmarse tras la emancipación de Chile, en 1882.

La paz: acciones de la nueva república (1832-1882)

Los esfuerzos de la república chilena para incorporar este indómito territorio comenzaron con Prieto, en 1832, año en que exterminó un grupo de bandoleros junto a indígenas colaboracionistas. Pero el mayor logro del proceso se atribuye a Cornelio Saavedra, nombrado intendente de la Araucanía en 1857. Su plan era simple: retroceder los indígenas hasta que ellos mismos lo considerasen intolerable, luego firmar acuerdos con ellos a fin de permitir el paso de numerosos colonos a la zona, a fin de hacer a los indígenas sentirse chilenos a fuerza del empuje de número.

El plan se desarrolló lentamente y sin mayores contratiempos; hacia 1871 se habían fundado numerosos fuertes siguiendo el río Malleco, y se daba inicio a la colonización parcial de la región, compuesta por extranjeros y nacionales. El proceso expansionista continuó por el lado cordillerano, culminando en 1882 con la ocupación de Villarica y la pronta convocación y pactación de los caciques.

Repercusiones políticas y económicas

La guerra, como casi todos los sucesos, trajo sus consecuencias positivas y negativas. En este caso, las consecuencias negativas coincidieron con las que trae toda guerra a largo plazo: el deterioro económico.

Una situación que se repetiría durante las trincheras de la I guerra mundial, aunque entonces el sistema defensivo ya se había perfeccionado y los movimientos de frente no eran grandes. El patrón típico era: el ataque sorpresivo de un lado, el contraataque del otro bando, el rechazo, y así sucesivamente; llamados entonces malocas y malones. A fin de cuentas, la fase activa fue también, considerándose desde un punto de vista general y a largo plazo, una guerra defensiva, tan solo que consistió en un largo período del ataque sorpresivo. Todo este tironeo militar terminó por inutilizar grandes extensiones de tierra altamente productiva, y la matanza no tan solo de soldados, sino campesinos y pobladores urbanos ? toda la mano de obra ? lo cual trajo consigo el empobrecimiento general de los dos bandos.

Esto sin embargo, como ya se mencionó anteriormente, motivó la ayuda financiera del Perú, que desde el gobierno de Alonso de Ribera enviaba periódicamente materiales y dinero en ayuda de la guerra de Arauco. La cantidad suministrada era considerable, y el traspaso de ésta por diferentes niveles intermediarios activó fuertemente la actividad mercantil en las partes involucradas.

Esta facilitación y su consecuente efecto positivo sobre la economía de Chile inclinó la opinión de la mayoría hacia la mantención permanente de la guerra, ya que desde que recibían refuerzos peruanos, la guerra se había tornado un factor benefactor.

Por el otro lado, esta dependencia de financiamiento en una guerra vital para el sutento de la colonia significó también una fuerte influencia del virreinato del perú sobre el gobierno de Chile.

Bibliografía

Historia de Chile – Gonzalo Vial Correa
Hitoria de Chile, Tomo I y II – Gonzalo Izquierdo

Disección de un encéfalo

Informe de Laboratorio

Asignatura: Biología
Profesora: Ivonne Alegría
Fecha de entrega: 03/11/99
Curso: 3ªM C
Integrantes grupo: Marcelo Danton, Sergio Romero, Tomás Pollack, Yongho Kim

Disección de un encéfalo

Introducción

Fuimos al laboratorio a diseccionar un encéfalo (en este caso de vaca). Llegamos al laboratorio y los encéfalos estaban sumergidos en un balde. Después supimos que el líquido contenido en el balde era una sustancia fijadora (formalina) que ayudaba a conservar el encéfalo.

Observación

Presenta una forma ovalada, con una protuberancia hacia abajo en la parte posterior, que corrsponde a una pequeña salida del cerebro y los demás órganos encefálicos. Tiene 13 cm de largo, 5 de ancho, y 6 de alto, aunque en la parte correpondiente a la protuberancia la altura alcanza los 13 cm.

El cerebro se destaca por su tamaño y ocupa casi todo el volumen encefálico. Sus dos hemisferios se distinguen a simple vista y un ligero escrutinio revela la sección gris que los une, llamado cuerpo calloso.

Su superficie está cubierta por una capa delgada pero resistente que debe ser la meninge. Ésta se rompe para observar a fondo las cisuras y ventrículos, que son nada más que cisuras más pronunciadas y amplias. Se descubre que, efectivamente, las circonvoluciones cerebrales ayudan sustancialmente al intercambio químico del cerebro porque se comprueba que al estirar una de las arrugas ésta alcanza casi el doble del largo original, que corresponde al aumento de la superficie. Más abajo de las meninges, en la superficie cerebral como tal, se encuentran ocasionalmente gruesas ramas de nervios, que pueden incluso palaparse, del grosor aproximado

Todo el conjunto forma una masa suave y altamente deformable. La superficie tiene en general un tono rosado, con ligera tinción naranja y una consistencia semejante a la plasticina, pero su interior es blanco y presenta una conformación sustanciosa, semilíquida.

En el caso del cerebelo, se destaca por su tamaño en comparación a los demás órganos encefálicos a excepción del cerebro. Una vez diseccionado, revela su anatomía ramificada, aquella por la que se le llama el árbol de la vida.

En cuanto a los demás órganos, no se han podido identificar, probablemente debido a su insignificante tamaño. Creemos, por la posición que ocupaba, que el pedazo de carne que estaba delante del cerebelo debe de ser la protuberancia anular. Pero no tenemos a mano mayores datos morfológicos del órgano, por lo que no pasa de ser una suposición.

Cuadro Resumen

Nombre Función

Cerebro
-regulación de innumerables actividades conscientes
-percepción de señales provenientes de neuronas receptoras
-envío de algunas señales motoras.

Cerebelo
-mantención del equilibrio
-vía intermediaria de nuemerosas señales nerviosas provenientes de estructuras inferiores y el cerebro.
-coordinación de movimientos finos

Bulbo raquídeo
-coordinación respiratoria
-regularización de la presión arterial

Tálamo
-centro de intercambio de señales nerviosas de otras fuentes

Protuberancia
-control de la respiración

Hipotálamo
-control de la hipófisis
-sensación del apetito y la saciedad
-regulación de la temperatura corporal y los fluidos corporales
-control del comportamiento sexual
-sensación del sueño

Bibliografía

Fundamentos de Biología 3 – Humberto Varas
Guía de Biología – el encéfalo

La función del líquido cefalorraquídeo

Procedimiento

Se colocan cuatro huevos, cada una dentro de una bolsa. Se sueltan éstos sucesivamente a 2,4,6 y 8 cms de altura sobre una superficie de madera. Luego se colocan dentro de una bolsa llena con agua y se repite el proceso; se repite el mismo procedimiento con bolsas llenas de aceite.

Variables

-altura de caída
-medio usado para cubrir el huevo.

Hipótesis

Por intuición podemos adivinar que el experimento tiene por objeto conocer las variables que influyen en la absorción de los golpes. Nuestro sentido común nos dicta que mientras mayor sea la altura de la caída es mayor la probabilidad con que se rompa el huevo, es decir, que reciba mayor impacto. También suponemos que el llevar algún elemento amortiguador (agua o aceite, en el presente caso) reduciría el impacto recibido, como aprendimos teóricamente con el funcionamiento del líquido cefaloraquídeo. Entonces es probable que los huevos con la bolsa sola no resistan ni una sola caída., o que resistan solo los dos centímetros; que con agua, resista un poco más, y con aceite, un amortiguador y lubricante, resista aún más.

Resultados

Con la bolsa sola, el huevo sólo resistió los dos centímetros. Soltado desde alturas mayores, se rompía.

Con la bolsa llena de agua, el huevo resistió sólo los dos centímetros de caída. A los 4, 6 y 8 se rompió. (para asegurarnos de si la hipótesis era correcta o incorrecta, procedimos a la siguiente comprobación) Probamos con tres centímetros, a los cuales el huevo con agua no se rompió. Pero pudimos comprobar que, efectivamente, el huevo sin agua se rompía a los tres, y que por lo tanto había diferencia de aguante entre ambas condiciones.

Con la bolsa llena de aceite, el huevo resistió 2, 4 y 6 centímetros de caída, pero se quebró a los ocho. De esto comprobamos que el aceite es mejor amortiguador que el agua – aunque en realidad sólo se deba a un efecto de resbalo del objeto caído y no una absorción del impacto en todo el sentido de la palabra.

Conclusión

Resumiendo, comprobamos que la presencia de un líquido entre dos masas es un medio adecuado para aminorar el efecto de impactos que se transmiten de una masa a otra.

Aprendimos por otro lado, que para que el rendimiento del amortiguador sea óptimo, el espacio entre ambas masas debe estar completamente rellena con el líquido en cuestión, ya que al haber espacios de aire – como ocurrió al comienzo en nuestro experimento del huevo – durante el lapso del impacto el líquido se escurre y los efectos absorbentes se ven anulados.

Otro punto a señalar es que un sólido no solo es inadecuado sino contraindicado para la amortiguación, ya que tiende a transmitir los golpes; y que tal función está destinado a líquidos o gases a una presión adecuada.

Los dos puntos señalados anteriormente llevan a la conclusión de que la combinación cráneo/líquido cefaloraquídeo es la mejor posibilidad para la protección encefálica, ya que provee tanto la amortiguación del impacto (líquido cefaloraquídeo) como el molde (huesos) en que el líquido mantiene la presión constante en lo posible e impide que se escurra durante el impacto.

Categorías
castellano poesía

1999.09 [nuevo soneto]

En noches como éstas anhelo estar a tu lado
en momentos en que mi corazón late al fin, y
siento el leve mareo de pasión inextinguible,
tan solo llenar tus oídos y alma de palabras, y
de mi voz cantada en el temeroso resonar de arroyos corriendo
de palabras, y sonidos, y melodías recónditas.
Apenas escarbados desde el túnel llamado pudor
donde el aliento joven huele a pan fresco de las mañanas,
y un atardecer lleno de sollozos llena esta catacumba.
Tan solo deja cruzar por entre las palabras sin sentido
los saludos de formula, frases conocidas,
déjame hacerme oír, o musa de los silencios, los verbos agitados,
un nuevo soneto,
verdades que tímido confiesa mi boca.


1999.09

Categorías
castellano cuento

Sol y

De nuevo está allí. Algunas noches no la he visto, pero es indudable que debe estar allí, sólo que oculta tras algún objeto oscuro como el cielo nocturno, algo así como cuando pongo mis manos entre mí y el sol y entonces no la puedo ver.

Innumerables veces he pensado si aquella masa uniformemente blanca y brillante no será solo uno más de los tantos faroles puestos en las veredas, sólo que no puedo apreciar el palo de cemento que lo sostiene por su gran tamaño, así como no puedo palpar la curvatura de la tierra. Recuerdo que un vecino mío le interesaba sólo temas así. Ahora no vive acá, un día llegaron unos cinco bomberos, los del 451, y un oficial me dijo que se estaba mudando de la casa. Parece cierto. Algunos días después de que se lo llevaran, llegó un nuevo vecino. Eso pasa cuando alguien se muda. Se va el antiguo y llega uno nuevo.