Categoría: poesía

  • 22.05.99

    Habrán momentos
    en que desees escribir poesía
    dulce delirio
    suspiros contenidos
    visiones a merced de la imaginación.

    Llegarán días
    en que no contendrás ya
    furioso grito del alma
    sollozos quejumbrosos del espíritu abandonado
    cantos del ruiseñor, por las mañanas.

    Llegarán, ojitos míos,
    y entonces sentirás,
    por primera vez,
    la dicha de ser hombre.
    Habrán seres…

  • 22.05.99

    Sí, lo confieso –
    solo deseo estrechar
    tus ojos en mis brazos
    y decirte que te amo.

  • 14.05.99 [Hoy te vi]

    Hoy te vi
    envuelta en nube de fantasías
    como visión dulce y emborrachadora,
    formas suaves
    y encantos del movimiento.

    Vi esas manos
    imagino mil formas gratas a los ojos.
    Esclavos del placer y rebosante creatividad
    mas prefiero verte,
    ver esas manos tuyas,
    tomarlas, y gritar a viva voz:
    ¡hoy conocí el mundo!

    Enloquecedoras en sobremanera
    son ¡ah! ambos por igual
    fulgor negro, negrísimo.
    Anhelo me mires
    porque ¡divina mía! al pasar por tus ojos
    todo, todo embellécese
    y yo, quizás,
    sea más grato a tu mirada.

    Ciervos de gracia infinita pastan en paz;
    animal alegría invade recónditos rincones del bosque
    delicadas y armoniosas ramas meciéndose al soplo del otoño
    ríos que corren; mar, mientras clama – así es mi cielo
    aunque, prefiero verte
    sentir esas manos tuyas
    susurrarte, «oh, ¡amada mía!
    Ayer creía en ninfas y náyades;
    ¡hoy… en diosas!”

  • 13.05.99

    Una tormenta
    con olor a muerte
    arrasó este lugar;
    por todas partes veo
    cenizas, llanto y llamas.
    ¡me miserum! ¡Ni el Seol…!

  • 13.05.99 [krieg, krieg]

    September, krieg, krieg, krieg.
    Luz de destrucción
    aurora perfumada
    almas que arden
    y aúllan.
    Tempestad clamando
    vidas enteras; odio.
    Nubes grises, negras.
    krieg, krieg, krieg,
    mai.

  • 26.04.99

    Hay veces
    en que deseas leer poseía.
    deseas leer amor, pasión
    penas y reflexiones
    una vida que pasa.

    Deseas sentir
    repentino rubor,
    asomándose a tus ojos,
    profunda emoción
    ante pasión ajena
    hacerla tuya,
    guardarla en el fondo de tu alma,
    exclamar: ¡qué hermoso es todo esto!

    Hay veces
    en que deseas hacer tuyo
    sentimientos ajenos.
    Deseas llorar, gemir de angustia
    gritar, saltar, reír a carcajadas.
    Bellezas exuberantes
    pureza de niño
    vida…

    Léeme
    otra
    vez.

  • 20.04.99

    Verdes rayos
    que cruzan el llano cielo
    torrentes de vino
    ojos claros y rocío en la arena.
    Sombras que iluminan
    el más allá; alas purpúreas
    dejan el alma elevar;
    dar ese toque de gracia.
    Belleza infinita; gorgotear de abundancia
    en medio de tu sonora carcajada.
    Luz entre perfumes; recuerdos, aromas, visiones.

    Pasos graves y concientes
    y de pronto abren su negra capa.
    Brillo de oro puro; tiempos, colores,
    solo de címbalo que danza en el aire.
    Luz y luna.
    Luz y estrellas.

    Pensamientos curiosos;
    continuo revolotear del pájaro.
    Vida que corre, suspiros contenidos
    pequeñas lágrimas en la solemnidad de bodas.

    Fuente rebosante de comida
    paz; grandes olas
    la mar está intranquila.
    Es que tan solo
    el día acaba de caer.

  • 20.03.99

    Luz naciente del centro
    fragancia – ondas sucesivas del
    más exquisito ardor.
    Brisas de calor
    acompañan los polluelos
    Tímida imaginación
    continuo tormento, acezante,
    rendido a sus pies
    literalmente estrellas; observan grave
    el canto, quejido,
    clamor dirijo
    a la más majestuosa de las princesas.
    Castillo alto e impetuoso
    pronta a proclamar sumisión
    se desborda, cae, hechizado
    por una frescura tuya, cae,
    ahora son pedazos fúnebres
    de lo que mi orgullo fue.
    Ahí tienes, pureza, pasión,
    ardor, ciega obediencia,
    una canción, un beso, un cuerpo humano
    no es mucho… pero
    toma cuanto te agrade
    ¡quítamelo, llévalo contigo!

  • 06.12.98

    Tiernos sonidos golpean la noche
    oscuridad, frío y silencio
    que penetran, sigilosos, los más reconditos espacios.
    Aguardan el amanecer, acechan una víctima.
    Las caracolas preparan otra velada lluviosa
    acongojados, resbalan sobre tupidas hojas,
    acarician, como la respiración al cantor, oídos furtivos.

    Él va pasando, por medio de piedras, rocas,
    sus párpados esconden funesto dolor.
    Claros manantiales de vida que fluye
    huyen a su paso; no es una medusa, mas
    huyen, no es ése su medio, aroma que respiren,
    lo abandonan sin compasión en su camino.
    Sólo.

    Luces encendidas; en lo alto, aún no duerme.
    Mira las estrellas; acaso cometas cayendo, últimos lamentos
    de un grillo moribundo, quizás recuerde
    quizás recuerde lo que depara el futuro.
    Cruel es el destino; que une, sin pausa ni duda,
    lazos imposibles; niños corriendo junto a leones
    son terneros y juegan entre leopardos – tal es,
    para falta de sí, los caprichos de un espíritu inhumano.

    Oyen una canción; el destino aguarda, impaciente…
    es su hora. Se han visto; se han reconocido. Es su
    hora. De pronto, todo oscurece. Las nubes callan.
    Lejanas musas cesan su canto; ambos contienen el aliento.
    Bajo profundas aguas, danzan y se alegran
    anguilas, resplandecientes de vida, confirman su existir
    danzan, cantan, bailan, gritan.

    Pliegos de llamas vierten venas mutuas.
    La «Paz» se aleja; da un adiós, sin retorno
    Ya no serán iguales, el pensamiento es infierno;
    su corazón, trompeta de juicio final; su dicha,
    la resurrección de los no existentes.
    Uno no contiene la emoción: corre, corre…
    desea escapar, de su mirada, sus ojos, su voz que apenas cree lo llama.
    Sisea, pero no frena su carrera. Aún lo persigue esa mirada
    profunda, indescriptible; y su silueta.
    La otra, en cambio, permanece un tiempo en el balcón…
    inmutable y con pasos seguros, entra a su habitación
    y se abandona sobre el lecho para dormir.

    Afuera, el viento rugía
    las primeras gotas tocaban el suelo…

  • 16.11.98

    Rayos de luna oscurecen mi ventana
    los grillos cantan; ruge el viento fuera
    soñar, pensar,
    recordar
    recordar
    espacios estrujándose
    voces cuyas formas besa el pie.
    Colores del porvenir
    violeta, rojo
    violeta
    rojo
    sueños fantasiosos que acaricia un espíritu joven;
    violeta
    soñar
    pensar
    rojo
    recordar
    negro
    negro negro.

    Tristeza cuyo simiento remueve la más viva alegría
    agudo dolor; grito agonizante
    del postrer adiós.
    Sorda lamentación; sollozos quejumbrosos
    aullido por las mañanas; no ser
    corazón de luto
    negro negro negro.

    Desolación
    negro, negro
    tranquilidad en medio de las tumbas
    negro, negro
    ayer, las estrellas brillaban
    ¡hoy será igual!

Este sitio está registrado en wpml.org como sitio de desarrollo. Cambia a una clave de sitio de producción en remove this banner.