Quiero pasarte la uva por tus labios… Así, en redondelas alrededor de los labios.. para que la fragancia, el dulce néctar de la vid se derramen lentos a tu boca.
En una uva verde te va la vida.
En el éxtasis de una cáscara partida en dos, en las glándulas salivales inferiores reaccionando a la citrosidad y noche despierta por un racimo. Son ojos que no te ven. Caen de golpes, briznas heladas a los rayos de Febrero.
En la uva verde te va la vida.
En los templos anaranjados, un canto nunca solfeado pasa mustio. Y la arena no brilla. Son ríos verdes de olor puro y azúcar puro.
En la uva verde que te doy te va la vida..
Categoría: poesía
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Quiero pasarte la uva por tus labios Así…
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1999.09 [nuevo soneto]
En noches como éstas anhelo estar a tu lado
en momentos en que mi corazón late al fin, y
siento el leve mareo de pasión inextinguible,
tan solo llenar tus oídos y alma de palabras, y
de mi voz cantada en el temeroso resonar de arroyos corriendo
de palabras, y sonidos, y melodías recónditas.
Apenas escarbados desde el túnel llamado pudor
donde el aliento joven huele a pan fresco de las mañanas,
y un atardecer lleno de sollozos llena esta catacumba.
Tan solo deja cruzar por entre las palabras sin sentido
los saludos de formula, frases conocidas,
déjame hacerme oír, o musa de los silencios, los verbos agitados,
un nuevo soneto,
verdades que tímido confiesa mi boca.
1999.09 -
Reflejos de hojas coloreadas sobre aguas
Dulzura. Chocolate. Tu suavidad arranca tristes aleteos
contra corazones verdes, mentes frágiles e indecisas
e ilumina los cielos, días de humedad líquida.
¡Blanca, cuán blanca ha de ser tu alma!
Fragancia de tu verdoso relajamiento oleaginoso que
derrite veintitrés begbhoas antes
reflejos de impulsos contrariados,
manos, sudorosos escriben en la oscuridad
tanteando tu camino en penumbras y dulce,
marea baja. Agua y viento.
Un lago donde mi sombra crecía hasta transformarse
en confusión de agua y viento,
olas y aire, olas y tormentas, y comenzó…
Diste inicio a violentas oscilaciones de puros cisnes
voces grabados a luz y olas sobre huellas en el aire,
manos que inútiles tanteaban las huellas.
Aleteando y revolcándose, pidiendo la última piedad,
aves de nombres desconocidas sumergidas en
el único lago del mundo.
La melodía de anoche remecía las horas caídas
a través del saxofón. Nadie, sin músico.
Después de todo, música es viento, tormenta, y
las hojas no están bajo el lago. -
23/07
El despertar nocturno derriba ramas de flores;
marcha sobre asfaltos caducos por el otoño y brisas
y derrama su aceite rojizo sobre tres faroles apagados.Primera chispa:
¡Ay de ti, lleno de riqueza, riqueza y riqueza!
Tenebrosas profecías cubren tu interior,
blancas son tus gritos, blancas, blanquísimas son
giras sobre ti, escuchas movimientos invisibles,
pero todo es en vano, una amapola morirá,
será aplastada para bien de algunos. Brilla.Segunda chispa:
Joya preciosa, las perlas mejores pierden
su encanto ante tu gloria., magia entre dioses
Cruzas tus brazos como serpientes gigantes
mueven las bajas alturas del océano,
y sueltas carcajadas traducidas en cajas
repletas de caracoles y vida
mistrio plano, luz y cielo.Tercera chispa, explosión.
Gigante de las profundidades, suelta tu
paz, esconde tu furia y arrójala por entre
grietas y volcanes, emite aullidos como
estrellas baten la débil superficie
líquida. Explota. Explota.Y todo se volvió luz y
todo se volvió silencio y nada.23/07
17:10 -
05/07
La mirada penetra el alma y deja huellas por el resto de la vida. Qué dicha, si pudiera internarme en tus ojos claros como esta mañana transparente, colores animosos mezclados con hojas jóvenes. Qué dicha si pudiese vivir constantemente en el mundo oculto tras ambos pupilas, puertas que comunican esta realidad con la tuya. Si cada mirada fuese una paloma blanca, cada ojo un cielo dorado para llenar de aves exóticas ese techo celeste, cada alma una isla del mar del sur al cual los pájaros emigran; sería como vivir de brillos ópticos, sería nadar embargado de belleza y esperanza.
Cuántas veces, como queriendo marcar un pasaje memorable de alguna exquisita historia, he grabado en mi mente páginas abiertas, momentos increíbles que hacen del diario sobrevivir el paraíso terrenal. Así como cuando se besa el instante no se olvida nunca, ese pedazo de recuerdo que el espíritu guarda taimadamente, las capas de las estaciones se sobreponen y van quedando… así quisiera traer también hechos, objetos y recuerdos que me inspiren a escribir o cantar, antes de volar por esas dos puertas. Atesorar eternamente el gozo y la magia que hay en ver una pálida mariposa pasar de flor en flor, la calidez de una mano en días de congoja y lluvias; el sentir que soy humano, que viene al abrazar a mi hermano aun en medio de rabia y descontento. Entrar por las dos puertas y quedarme allí encerrado, irremediablemente encerrado, disfrutando el paraíso que no habrá dos veces – entonces moriré, no tendría más cosas que disfrutar sobre la tierra.
05/07
08:40 -
04/07
Árboles verdes. Picaflor. Cielo blanco y aires luminosos. Cuánto me agradas, antigua tierra transoceánica, emanas leche y miel. Pájaros y niños corren y juguetean, corren a ver un sol tuyo, astro rojo y amarillo. Cuidadosa brisa acaricia mis pies y rostro, exprime de tí perfume y cálida atmósfera, y cantan los pájaros. Montes cubiertos de árboles, árboles y hojas verdes, esconden tu desnudez, ocultan tu hermosura al cielo opalino y nubes.
Las nubes abren tu sol, tu sol único, irradiando mar y luna sobre niños, hombre y mujeres. Las personas cultivan tu piel, erizada, curtida, y bien nutrida, fértil retrato de los días buenos. Raíz y arroz saltan a la vista, reflejos de paz campesina y alegría y sudor diario – larga vida y bendición divina, tierra.04/07
07:20 -
04/07
Abrásame, estrella del oeste, abrásame con noche y fuego.
Leña húmeda eres, cálido vapor y humo desprenden tus labios.
Los cipreses bendicen tu invención, maquinación tuya soy.
Abrásame con brazos de vino e incienso
con aroma embriagador y vuelo de palomas.
Cuánto necesito ver tu sombra sobre mí, recuerdos mil durante
taimados gritos, anhelos inextinguibles, cuánto quiero dar paisajes
enblanquecidas, plenos de desconocido arrollo y brasa verde claro.
Qué corto es una vida, deseo matar
mi llanto en tus palabras de hierro y miel
y olvidar tus ojos, que eres bellísima,
en el balde fermentado que me ofrezcas – tu abrazo de noche y fuego.04/07
21:55 -
01/07
Melancólicas saetas se deslizan a ojos cerrados. Sonríe.
Fríos, mecánicos movimientos, rostros endurecidos por penurias, desengaños, sueños perdidos.
Lúgubres pasos rebotando entre gruesas paredes, voces oficiosas. Sonríe.
Miradas rojas por excesos por la mañana, aliento a vid reconcentrado,
oscuridad… y desesperante repetición.
Repentina blancura; haz hechizadora de líquenes y calamares,
sonríeme, totales lanzas mortales y brillantes que caen del cielo negro.
Sonríeme, rebobina y deja fluir
del balar paradisíaco de rebaño inmaculado, suave delirar
y resbalar entre acuosos juncos – caracoles y anguilas.
Mar. Fiero y oleadizo mar, átomos de aire explotando entre
salvajes brazos salados, sonríe, y brama la mar.
Inesperado diluvio abrasador, sobre el antes apacible arrollo,
escondido tras la magia del bosque. Diluvio; mezcla confusa
de sal y dulce tranquilo, sonríeme, incontrolables
caballos lanzados contra un llano llamado alegría.
Tu mirada. Sonrisa.01/07
11:35 -
01/07 [Amanece]
Negro
puntos brillantes
brisa helada
bóveda, deseo celeste y metamorfosis.Meta de invierno
cambiante tono; opacidad anulada
café marrón
inocentes melenas flamean.Imperiosa necesidad de una visión
gris
matices exaltadas; manchas coloras pasando de improviso
de vino tinto rebosa mi copa.Paisaje exuberante desnudándose en la luz
suspiros y bostezos de perezosa humanidad
horas de renacimiento físico, cantan las aves
penetran la ventana – mía también
amanece.01/07
13:15 -
01.07.99 [Rachmaninoff]
Agitador concierto, ya lo esperaba. Rachmaninoff.
Calla tú, y oye por aguas salpicadas en sangre y temblores que derrumban.
Calla, y oye en medio de panteras escapando de la calamidad inminente y desvelos diurnos.
Se hablará para esa lágrima que derramares, trizado el espíritu.
Llano cielo y océano con furor porque no hay miradas hoy.
Llueve entre crepúsculos dos, cae ríos de movimientos mal entendidos
y llamas azules, rocío en flores y derramamiento de sudor y brasas.
Escucha. Roca fuerte, metálica, de tamaños ciclópeos; cayendo
y rodando, dando tumbos por esta escalera sin comienzo ni fin.
Nubes – desconocidos culpables de lágrimas divinas – escuchad,
celebrad el rito del fuego, el aspa desprendido de tu molino,
desprendido a fuerza de canto y sollozos. Celebrad el sacrificio del
desierto único, la sierra abandonada, donde los vientos cortan sus venas
y las tormentas excavan un tumba. Los ríos subterráneos
corren. Serpentean entre abrasador falta de humedad, bálsamo
para ardillas, lagartos, tristes cactus esparcidos en las
dunas sin horizontes. Un río corre bajo el aspavientos.
Días y noches de tortura y cenizas fugaces.
Rachmaninoff. Escucha.